Fueron las palabras de Monseñor Oscar Aparicio, Arzobispo de Cochabamba que presidió la Eucaristía de fiesta, en la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María a los cielos, que se celebra en Quillacollo, como la advocación de la Virgen de Urcupiña.

El Arzobispo destacó que, en torno a este día se unen momentos de la historia de nuestro pueblo, la Asunción de la Virgen María a los Cielos, La Aparición de María con el Niño Jesús a la pastorcita, la primera fundación de Cochabamba, que reflejan la presencia de Dios en el diario vivir nuestro, un Dios que compaña y se hace presente en medio de su pueblo, en especial de los más humildes y sencillos.

En este, destaca la figura de la Virgen María, que en Urcupiña ha sido denominada Patrona de la Integración. María, ser humano como cada uno de nosotros y que ha alcanzado gracia ante Dios al ser elegida como Madre de Jesucristo; con ella participaremos también de esta condición de llegar al cielo. Estamos llamados a vivir en las actitudes de la Virgen como Discípula y Misionera del Señor en fraternidad con los hermanos, buscando la unidad.

Remarcó que en este caminar, con nuestros dolores, dificultades, con las cruces diarias, la Mamita nos acompaña y peregrina con nosotros para llegar un día a la patria celestial.